Mojitou's Place

11.6.06

RE en si mejor

Como viento tibio,
qué digo...
... como fiento tiBio
que me rasga los restos
de lágrima seca.

Con los tiempos
haciendo equilibrio,
con el futuro desordenado
hasta convertirse en susurro.

DieZ silencios
y aún te reconozco.

Un grito, sólo uno
y nos desperezamos del rato en pausa.

Porque siempre hay vuelta,
¿qué digo vuelta?
Fuelta.
De hoJa,
de caminos,
de tuerca.
De libros,
de suspiros que eXprimen la emoción.
Decisorias, las travesías
con sus tierras secotas
con los hierbaJitos doblados.
Con la herramieta, con el uso,
la tuerca que se entuerca.

La brisa que fue saludo
se hace a veces, qué digo...
... la brisa que fino en saludo
se nos ocasiona palmadita de hastaluego
laaargo,
de hastaotra
quieeeto,
de fin incrédulo.

Y menos mal.
Fin que se rehace,
que se torna y pinZa la cola
inicios, siempre inicios.

Si me dices fin
te hago eJemplo
y si principio... plóJeme.
Vólteame esta y las otras tantas veces,
qué digo...
... vólteame ésta y tan tan tan tasfesés.

El infinito se cuela
en la ese,
en el ocHo
y el fin también,
vElo como has hecHo conmigo,
imagínalo,
tiéntalo.

Sacadito de su abrazo de cuerpo enmarañado.
¡Sácalo!
Y vuelve... fuelfe,
sígue(nos),
fente al más leJos,
o no,
o sí,
o qué,
o ná,
o,
o,
o.


Con la risa viciada
me regreso
¿y tú?
Usted.
Lindo Usted.

SonaHeros

Sonaban las hoJas
y se oían voCes que hablaban de comiditas
de cómo noséquién preparaba rico
y más que rico.
De un reCetario
que hasía los gustos
de quién posaba los oHitos
en la línea de tinta
formando letras.

Sonaban los Cielos
que reflejaban sus dolores,
raca traca chaca mracccc.
Sin iluminaciones
con el sentido rotito.

Sonaban los cánticos
y nos hasían retomar
la memoria de lo andalusí.
Músicas que eXplicaban de los ferdes
amándose con los asulitos,
tiniebla que desea haserse dueña
de ocres,
de roHos.
Tradisión naranJera.

La rueda sha se inventó.

Sonaban las burbuJas
golpeando suave los muros
de la continenCia,
movimientos sin esquinas,
todo rincón.
Y de haserlo unas contra otras
hasían Cita involuntaria
de mejunjes oleosos.

Sonaban las tripadas
cuando los Ciclos se hasían
hijos del ayuno.

Querríamos haber perdido
los cártilagos conducto abaJo,
querríamos habernos desprendido
de cualquier facultad de persibir.
Y no.

Sonaban
y sonaron
y aún suenan,
en todos los hoy.

10.6.06

Muelles

Suenan,
suenan los huesos
, el bambú vacío,
hueco.
Miedosamente escucho
dos cracs primero
y casi cincuenta al cabo del rato.
Imitando al siete,
en ángulo recto
y no cesan su crac.
Hileras de sonidos sin fondo,
como piedra que cae pozo abajo.
Sonidos oscuros,
tétricos.
Vértebras que arañan
a su contigua.
Haciéndose vecinas
en dolor.
Crac, crac, crac.
Traca crac.
Como metralla
clavando,
estalla.
Un ¡ay!
ubb.

6.6.06

Brupt

Como sádico de los de antes
, con las rodishas macHacadas
los deditos enmuñonados
y las venas
hasiéndose espantosas.
Porque pesan,
porque se hasen sólidas
como el fotografiado de un cabesho,
sólo uno
a escala noséquemil.
Fragmentado.
Como un rally que no acaba
¿y quién se recuerda cuándo comensó?

Las roquitas, las de siempre
negras, blancas
casi grises,
con las heCes de la gaviotería
rubricando sus nombresitos.
¡Qué las rocas no son vuestras!
¡Ni tuyas! díseme aquél.
Ni de nadie,
tan sólo de quién las cuida.
El mar entonses.
Que las acarisia disen unos
y abofetean cuentan otros,
¿y tú qué?
arrancándolas los lunares,
arañándolas las estrias.

El agua con toda su sal
se hase quietita por dentro.
Y el niño corre
y el grande resbala
y los nosotros
ahogándonos.