Mojitou's Place

20.1.06

Gustina, ¿la funda de almohada?

Se resultó que de tan vieJa y tan quieta,
con la sedentaria vida que le habían deCidido;
había convertídose en grato albergue
de ácaros y multitudes familias de tal especie.

Su blanco había deHenerado en beigecillo,
en blanco suSio quisás.
Los verdes ya no eran tales,
o sí, pero deJaban adivinar
lo incoloro de los hilillos del envés.

Fuxia y rosón
se habían hecho casi contiguos en la gama.


Ahora, cuando se acostaba,
cuando apoyaba la que le sostiene la melena
podía sentir la vida bajo sí.

Notaba claro como un tal señor Acaridus Plunfi
se abría paso entre los pelitos
que le rondaban el berberecho que la haCía escuchadora.

Podía imaHinar la anatomía del señor Acar,
y el no muy buen humor de éste
tras tener que sortear cabellitos y mechones.

Sentía a menudo
los festejos que señor Acar y familia
montaban.
Bailando, saltando, canturreando...

Era demasiado,
el jolgorio se hasía follón
en el momento de mayor relaHo.


Ahora, una duda se le hasía atacante:
¿tendría de volver a bañar a Gustina?